Como preámbulo, quisiera establecer que este ensayo lo escribí hace ya algún tiempo para una clase de Literatura en la que tuve la dicha de leer el que es hoy mi libro favorito 1984, la novela de ficción distópica escrita por George Orwell. En fin, probablemente no se desprende de forma directa de los temas acerca de los que estamos hablando en Ser y Cosmos, pero tiene mucho que ver con la naturaleza humana, algo que siempre mueve muchas tuercas de mi sistema, y mover todo ese engranaje que a veces dejamos oxidar con la cotidianidad y su superficialidad, siempre me parece una buena idea. Por lo tanto le agregué, le quité algunos elementos y aquí está.
Vivir en sociedad es y siempre ha sido una contradicción para el ser humano; no podemos vivir con los otros, pero tampoco sin ellos. Desde el mismo instante en que nacemos, nos encontramos en una constante interacción con nosotros mismos y con un entorno que nos rodea. De esta manera, las civilizaciones, filosofías y formas de gobierno han sido desarrolladas con el único fin de lograr un balance en la convivencia de los seres humanos. En efecto, surge “el sistema”, por medio de cual se manejan las sociedad en la posmodernidad; un mecanismo omnipotente y acaparador de la vida humana frente al que todo ideal de cambio y rebeldía perece.
Para no vivir en medio de un temido anarquismo, las sociedades desarrollan jerarquías y leyes, órdenes que rigen el funcionamiento de naciones. Generalmente, las personas aceptan la aplicación de determinados mecanismos de control a sus vidas y confían su bienestar a altos mandos que aseguran su paz y tranquilidad. El conflicto surge en el momento en que los mecanismos exceden límites y más aún, cuando intereses personales de gobernantes son beneficiados antes que los de la mayoría. De esta manera, siempre existen individuos que reaccionan diferente ante el control y que muchas veces ven “más allá” del discurso que se presenta como realidad y exigen claridad y libertad.
Un acontecimiento que refleja esta necesidad de rebelión contra el sistema, son los sucesos de mayo de 1968. El llamado “mayo francés” consistió en una serie de revueltas protagonizadas por estudiantes universitarios franceses quienes apoyados por el Partido Comunista Francés y los sindicatos de trabajadores, fueron a las calles a protestar. Era la primera vez que los estudiantes tomaban la palabra en la acción social, política y económica. La policía trató de reprimir estos brotes revolucionarios, pero más de 600.000 protestantes superaron el número de uniformados en las diversas protestas, por lo que, aunque hubo diversos enfrentamientos y abusos por parte de los agentes policiales, se vieron obligados a retroceder ante las masas de jóvenes.
Pero, ¿qué buscaban cambiar eso jóvenes con tanto fervor? De acuerdo con un artículo escrito por un universitario chileno, Andrés Moreira, referente a los años 60 y a los sucesos del `Mayo francés`, el carácter de la protesta fue una reacción, una respuesta de hastió ante un sistema social en que se encontraban sumidos:
“…fue contra el sistema completo, contra el establishment, contra la sociedad tal como se conocía. No importaba que hubiesen más y más televisores, ni que ahora se votara por De Gaulle en lugar de besar las botas nazis: lo que se criticaba era la sociedad occidental en sus fundamentos, en sus estructuras básicas. (…) Se buscaba "transformar la sociedad", como hubiese querido Marx, pero también "cambiar la vida", como lo pidiera Rimbaud. La transformación profunda de la vida cotidiana era una exigencia tanto o más importante que la igualdad social. "Mis deseos son la realidad": la libertad por sobre todo. Rehacer la sociedad, utilizando la tecnología para crear un mundo definitivamente mejor, eliminando toda forma de autoritarismo, desde los exámenes universitarios hasta la presidencia de la República.” (www.dim.uchile.cl, "Cambiar la vida, transformar la sociedad", Andrés Moreira)
Es notable, que los jóvenes estaban cansados de “el sistema”, del gran mecanismo de control que engloba a todos y que establece, rige, ordena y de alguna manera homogeniza al ser humano, privándole sus libertades más intrínsecas a cambio de una la certeza de que vivirá hasta viejo, tendrá un seguro social para sobrevivir y morirá al lado de otros “buenos ciudadanos” que harán lo mismo que él. Aunque la protesta también incluyó temas como Vietnam, los salarios bajos que ofrecían las fábricas, el sistema educacional francés, todo esto con resaltado tono anarquista, había de trasfondo la mayor utopía de todas: cambiar la forma de ver y vivir la vida.
A partir de todos estos ideales, miles de universitarios marcharon por las calles de París, en busca de que sus ideales utópicos se llevaran a cabo. Gritando eslóganes como: “Interdit d'interdire” (prohibido prohibir), “Pas de replâtrage, la structure est pourrie” (No le pongas parches, la estructura está podrida), “Cours, camarade, le vieux monde est derrière toi ! “(Corre, camarada, el viejo mundo está detrás de ti) o “L'humanité ne sera heureuse que le jour où le dernier bureaucrate aura été pendu avec les tripes du dernier capitaliste“
(La humanidad no será feliz hasta el día que el último burócrata sea ahorcado con las tripas del último capitalista), todos expresan un tinte de descontento ante los ejes tradicionales de control económico, político y social, una fuerte protesta y sed de cambio. (Fuente de los eslóganes: wikipedia.com)
(La humanidad no será feliz hasta el día que el último burócrata sea ahorcado con las tripas del último capitalista), todos expresan un tinte de descontento ante los ejes tradicionales de control económico, político y social, una fuerte protesta y sed de cambio. (Fuente de los eslóganes: wikipedia.com)
Sin embargo, el gobierno, con Charles de Gaulle (presidente) a la cabeza, reacciona enérgicamente con la ayuda del ejército. Como respuesta, disuelve la Asamblea Nacional y llama a elecciones. Entes gubernamentales y privados conceden a los trabajadores (gran apoyo de los universitarios), mejoras salariales, por lo que estos vuelven al trabajo. Con la llegada de las vacaciones, el movimiento estudiantil perdió convocatoria. Para la fecha en que las elecciones se llevaron a cabo, el mayor número de votantes le da su apoyo al gobierno. Esto, desde el punto de vista de Moreira significó únicamente que, “la mayoría se la jugó por la estabilidad”. Este suceso plasma claramente el sacrificio de la libertad por la seguridad, la certeza de saber que moriremos “tranquilos” y estables, controlados y manipulados, pero estables; la manera en la que “el sistema” todo lo controla y todo lo puede, es omnisciente y omnipotente, sus entes sirven para llegar y controlar todas las esferas de la escala social.
Esta problemática se ve reflejada en el libro 1984, escrito por George Orwell. En1984, encontramos una sociedad sumida en el control. Los grupos sociales existentes se pueden dividir entre los proles y los miembros del Partido (Ingsoc). Los miembros del Partido pueden ser a su vez clasificados entre miembros del Partido Interior y Exterior. Los pertenecientes al Partido Interior son los altos mandos, esos a los que ni siquiera se les conoce y que manejan el esqueleto del Partido. Los miembros del Partido Exterior por el contrario, son los que siguen los estatutos establecidos por este, trabajan en las instituciones del Partido, sus hijos son criados por el Partido y su vida básicamente gira en torno de lo que el Partido ordena y establece como necesario.
Por otro lado están los proles, que constituyen el 85% por ciento de la población de Oceanía (lugar donde se desarrolla el conflicto) y eran “masas abandonadas” a su suerte. Estas personas, conformaban el estrato social más bajo de la sociedad de Oceanía y se los consideraba a la par con los animales; por esto, no se trataba de adoctrinarlos con la ideología de partido, sólo mantenerlos bajo control, cosa que no resultaba difícil ya que su vida se centraba en el crecimiento, el matrimonio, la procreación y la muerte, todo esto en una ambiente de minucias donde las grandes ideas no tenían cabida, no representaban ningún tipo de amenaza al Partido.
La sociedad del libro es una sociedad totalmente controlada por los diferentes mecanismos de control establecidos por el Ingsoc. Hay telepantallas que vigilan todas las actividades de las personas día y noche, los niños son entrenados con la ideología del Partido desde que nacen y la siguen con todo su corazón, hay Ministerios que se encargan de hacer que las verdades que el Partido y sus jefes dicen que son verdades parezcan verdades y su imagen y eje principal, el “Gran Hermano” está en todas partes, recordándole a los ciudadanos de Oceanía que los vigila. Es necesario tomar en cuenta que el peor crimen que se puede cometer en esta sociedad es el crimental, es decir, simplemente pensar en contra de la ideología del Partido; todo esfuerzo, todo sentimiento, toda pasión tiene que estar dirigida hacia este y hacia su eje, El Gran Hermano.
“Con este fondo se puede deducir la estructura general de la sociedad de Oceanía. En el vértice de la pirámide está el Gran Hermano. Este es infalible y todopoderoso. Todo triunfo, todo descubrimiento científico, toda sabiduría, toda felicidad, toda virtud, se considera que procede directamente de su inspiración y de su poder. Nadie ha visto nunca al Gran Hermano. Es una cara en los carteles, una vez en la telepantalla. Podemos estar seguros de que nunca morirá y no hay manera de saber cuándo nació. El gran Hermano es la concreción con que el Partido se presenta al mundo. Su función es actuar como punto de mira para todo amor, miedo o respeto, emociones que se sienten con mucha mayor facilidad hacia un individuo que hacia una organización.” (Libro 1984, George Orwell, 1949)
Como lo expresa esta cita, el Gran Hermano era el centro de esta sociedad para él, hacia él y desde la perspectiva de él (tras de esta él se engloban todo el poder del Partido, el Gran Hermano siempre había existido y siempre existiría). El Partido personifica sus ideales en esta imagen para de esta manera lograr sus objetivos,
“Las dos finalidades del Partido son conquistar toda la superficie de la tierra y extinguir de una vez para siempre la posibilidad de toda libertad de pensamiento” (Libro 1984, George Orwell, 1949)
Es decir, buscaba tener el control total de toda la población, poseer su humanidad, ya que, por medio de sus mecanismos de control, se despoja al ser humano de su “ser” y deja en reemplazo a un androide fanático por los ideales del Ingsoc, ideales que cambiarán con los años, como todas las verdades, pero su fanatismo y única pasión, nunca.
En medio de este sistema, se nos presenta a Winston Smith, un aparentemente “buen ciudadano”, que trabaja en el Ministerio de la Verdad, acomodando nuevas verdades, borrando discursos, reescribiendo textos, con el único fin de que todo encaje con la verdad general de Gran Hermano. Este hombre, aunque muestra como superficie la misma superficialidad de los demás miembros del Partido Exterior, personificaría a lo que en el ejemplo del `Mayo francés` fueron los estudiantes universitarios, la resistencia al sistema.
Su curiosidad se desarrolla a lo largo de la historia, primero con la idea de comunicarse con un futuro por medio de la escritura de un diario, luego con un amorío (tener pasiones hacia otro que no sea el Partido era un crimen) con Julia, otra partidaria, y por último con el fervor que siente por pertenecer a “La Hermandad”, una supuesta organización secreta que busca el fin del sistema del Ingsoc. Esto se expresa en la frase “La libertad es poder decir que dos más dos son cuatro”, que Winston escribió en su diario. Por medio de ella, quiere decir que el verdadero sentido de ser un ser humano es ser libre, tener convicciones, verdades, conocimientos en vez de ignorancias.
Este hombre, poco a poco se va rebelando, no como los rebeldes franceses, por medio de revueltas y protestas, sino que experimenta una rebelión mental, en la que se reconoce a sí mismo y a la sociedad en la que vive, para luego buscar una rebelión mayor, y exigir la verdad. Pero, una vez más es un hombre. Son un grupo de jóvenes. Nada más. El sistema es más grande que ellos, porque el sistema no son personas, el sistema es corrupción, son entretejidos políticos, son complejos entes burocráticos por medio de los cuáles la sociedad funciona, y por lo tanto no se derrumba, es una célula en contante multiplicación que con sólo estirar sus tentáculos lo tiene todo bajo control. En la historia, Winston es apresado y luego de torturas y un largo proceso en el que se evidencia que en ningún mínimo momento tuvo control alguno, que el Partido siempre lo supo todo, termina amando al Gran Hermano como a sí mismo, termina alienándose a eso que más odiaba. En la vida real, luego de los suceso del 68, los estudiantes fueron acallados y los gobernantes lograron restablecer el “control y la tranquilidad”, su “control y tranquilidad”.
Ante el sistema, todo ideal de cambio perece, porque en sus bases, eso es el sistema, una atadura a una determinada forma de funcionamiento, buena o mala, pero que funcione y haga funcionar a las masas. El sistema está hecho para controlar y medir, para saber y no decir, por eso los ideales de cambio perecen ante él, por eso como seres humanos nos vemos condenamos a acostumbrarnos a “amar al sistema” así como obligaron a Winston a “amar al Gran Hermano”.
George Orwell es un autor plausible. Según mis conocimientos -que son pocos- él trató de censurar el totalitarismo que marcaron su época: nazismo, stalinismo, etc. La distopía que presenta Orwell en su escenario marca una pesadez en ese ambiente lánguido y sin piernas de humanidad, es decir, libertad.
ResponderEliminarPersonalmente, yo leí el primer capitulo y algo del segundo. Me gustó la novela, pero como estaba en clases no pude terminar de leer. Ojalá en vacaciones vuelva a retomar la lectura.
No sé si conozcas a Jorge Enrique Adoum. El es uno de los mejores poetas ecuatorianos y de América. Vivió en Francia durante esa época, trabajando en "Radio France"(corríjeme si escribí mal) y la UNESCO ; y escribió sobre esa época. No me acuerdo como se llama el poema, pero búscalo.
Nuevamente, ¡buena entrada MC!
estoy de acuerdo con tu ensayo y la idea de romper las barreras qeu impone el sistema . El porblema es como hacerlo. No creo que la solucion sea lanzarse a las calles a protestar por que eso generaria un caos total en toda la sociedad. Abriendo grupos de dialogo ? tampoco creo que se la solucion, cuantos grupos se reunen a debatir sobre esto mismo : la esquematizacion de la sociedad. Pero sus dialogos quedan en eso en palabras. Cual seria una forma de promover esto del libre pensamiento de romper esas barreras esos limites que nos impone la sociedad ???
ResponderEliminarSi bien la Historia respalda lo que dices West, creo que es bastante pesimista pensar que no hay forma evidente de cambiar las cosas. Siempre se puede cambiar, desde mi punto de vista. Estoy convencida de que el primer paso hacia una transformación es creer en ella, apasionarse por ella y no dejarse alienar por una cotidianidad que nos incita cada vez más a quedarnos en casa comiendo una Big Mac mientras vemos Notting Hill. El inicio del cambio está en quererlo y reaccionar ante él.
ResponderEliminarno puedo estar mas de acuerdo con tigo cristina. la verdad para mi el paso al cambio es grano a grano... por otro lado mas alla de eso creo que el cambio debe nacer de una cambio de actitud en general, en donde si talvez alguien come una bigmac y ve cualquier chickflic que le de la gana... pero esta completamente conciente de que hay cosas que tiene que cambiar,
ResponderEliminaren mi opinion no hay que irse en contra de todo lo establecido para lograr un cambio, creo que con las herramientas de lo establecido, sea esta una pelicula o lo que quieres puedes causar un impacto importante. para mi un ejemplo bastante infantil de esto es avatar.
quieras o no a la gente que ve esa pelicula, si le queda un impacto del abuso humano de la naturaleza, a pesar de que todo en ella es ficcion.